Orlan a través de Hipólito Taine
En un principio la obra de Orlan me causa una revolución en el estómago, siendo esta un simple percepción. Lo que me interesa de la obra de Orlan es hacer una lectura sobre ella; Pienso en la unidad que existe entre el contexto, la vida y la obra del artista, cuando intento mirar la obra de Orlan, me hago consciente que tendré algunas bases de Taine, asimismo, observo la obra desde mi contexto y mi propia perspectiva.
Así, de lo anteriormente mencionado veo: una obra como ser, la obra en el artista mismo, el cuerpo como sustrato o soporte del concepto, el que tiene su inicio en una crítica hacía los cánones de belleza, hacía el estilo de la obra, y hacía las herramientas que tenemos al alcance hoy en día para producir y generar una obra, a través de Taine veo que dichos cánones occidentalizados tienen su origen desde los griegos, ya que como nos plantea brevemente en el texto de la naturaleza de la obra de arte, esta idea acerca de la belleza está tan internalizada que a veces es difícil separarnos de ella.
La consecuencia que sacamos es, pues, que en todo caso, compuesto o simple, el medio, es decir, el estado general de las costumbres y del espíritu, determina la especie de las obras de arte, no soportando más que aquellas que están de acuerdo con el ambiente, excluyendo las otras mediante una serie de obstáculos y de ataques interpuestos y renovados a cada paso de su desarrollo. p.33
“Según Orlan, eligió estos personajes no por los cánones de belleza que representan, sino por las historia y la mitología que vienen asociadas a ellas.” Habría que tomar en cuenta diferentes elementos en su obra, por ejemplo, el mercado de la cosmética, la cirugía plástica y el sistema de producción en el que esta elaborada la obra y los medios actuales con los que uno puede modificarse o volverse a crear; en cuanto a este modificaciones algo parecido sucede en el mundo de la moda, debido a que ésta ofrece cambiar de identidad de acuerdo a diferentes ciclos temporales.
Entonces podemos decir que, la obra de arte pasó de ocupar un espacio como un cuadro a ocupar un cuerpo, a cambiar de aura, de espacio de exposición, de obra como totalidad; ya no sólo importa el resultado que puede ser sorprendente, ahora también se generan registros procesuales de la obra, los cuales sirven un poco como registro, un poco como la autenticidad de la obra, así este acto tal vez provocado por la “autenticidad” a veces es manipulado por los medios de comunicación masiva.
A partir de la propia destrucción, deconstrucción, critica y trasgresión, Orlan construye una reflexión mirándose al espejo y haciéndonos mirar en el espejo de su rostro, donde surge un encuentro entre la sociedad y nuestra inserción en ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario