miércoles, 19 de octubre de 2011

W. Benjamin: Prólogo, Reproductibilidad técnica y Autenticidad




El origen del autor y su vivencia personal pueden ser el factor detonante de este enfoque posmoderno, el cual hace especular lo adelantado de un pensamiento tan complejo como el aura de la obra de arte y su reproducción ¿Será que con la reproducción, el aura se destruye completamente o sólo se transforma? ¿Cómo justificar o desmentir la divulgación de las imágenes a partir de la copia ilícita, que hoy en día es uno de los asuntos más atacados en el mundo? ¿Cuál es la relación directa con el tiempo inmediato cuando la obra es producida, cuando se reproduce y hasta el momento del consumo? ¿Es necesario que una pieza sea consumida para que sea obra de arte? Muchas cuestiones decantan de mi reflexión cuando comienzo a leer este ensayo en sus primeras tres perspectivas.

“Incluso en la reproducción mejor acabada falta algo: el aquí y el ahora de la obra de arte, su existencia irrepetible en el lugar en que se encuentra. En dicha existencia singular, y en ninguna otra cosa, se realizó la historia a la que se ha estado sometida en el curso de su perduración” Nos dice W. Benjamin al referirse sobre la autenticidad, elemento indispensable: el aquí y el ahora. La historia demarca un concepto medular pues es ella la definidora de la perdurabilidad de la obra. En este sentido, la actualidad se ve sumergida bajo a perspectiva de la fugacidad y la intangibilidad de los productos artísticos en todas sus modalidades, lo cual inhibe el componente catalizador que trascienda hacia la sociedad y permee significado de ella.

En mi personal punto de vista, las configuraciones artísticas del siglo XXI se ven inmersas en la cultura popular, las imágenes que ya tienen un nivel en el imaginario colectivo, símbolos consolidadas ante la sociedad y que de alguna manera son reproducidos y trasgredidos para darles significados ponderados o imprimirles ciertos parámetros de pertenencia para apropiarse de la mismos creando un nuevo discurso ¿Cómo se analizan estos parámetros en el entendido de la reproductibilidad técnica? Es ella la que les permite tales soluciones.

Finalmente, para terminar con estos primeros puntos de W. Benjamin, me gustaría poner sobre la mesa la cuestión de su concepto de autenticidad (cifra de todo lo que desde el origen puede transmitirse en ella desde su duración material hasta su testificación histórica) y el del aura (lo que se marchita en la obra de arte en la época de su reproductividad técnica) pues en ellas se basa su ensayo dando ejemplos tres perspectivas: la reproducción de obras de Mondrian por Yves Saint Lauren, modificaciones digitales de obras de renombre y la trasformación del video clip en otros lenguajes, que me permiten dilucidar un poco desde ellas diferentes puntos de vista al respecto.


SOBRE WALTER BENJAMIN Y UN VIDEO DE MICHEL GONDRY

Walter Benjamin es un referente obligado en estos días en que la cultura de masas (o medios, quizás) es un caldo de cultivo en extremo fértil para el debate sobre la permanencia de la cultura o su inminente desaparición, como dirían los APOCALIPTICOS, de Humberto Eco.

Una gran cantidad de autores se unen en comuna para expresar su impresión al respecto de la producción cultural hoy en día. Michaud dice que el arte ahora permea en todo lo que nos rodea, pero en menores cantidades ya que ya no se encuentra en un estado concentrado. A eso John Peter Berger y sus modos de ver hace una reflexión sobre la propiedad de la imagen y la transmutación de ciertos iconos en una imagen pura y el referente en un objeto más sagrado que cuando fue originalmente concebido (la mona lisa en calcetines es una imagen que es tan escandalosa como las sillas de Kosuth o las latas de Manzoni), y es que me parece que la reproducción técnica no roba el aura a las obras que ya la poseían, de hecho parece reforzarla, pues es un referente inmediato, ese acceso directo a una experiencia más sublime, o quizás este resguardo y celo es para no destruir la imagen mitológica que se les ha engendrado (“que es ese objeto tan importante que en todas partes veo su imagen, como un Dios”) y que se desquebraja ante la realidad (de nuevo citando a la mona lisa, es un lienzo de un tamaño más bien pequeño, su fama la ha rebasado).

El aura, como mencionaban en otro documento aquí albergado en el blog, tiene una cierta relación con el marco de una obra, pictóricamente hablando, la define, le impone límites, la vuelve algo ajeno de la materialidad cotidiana, la eleve en efecto al estado metafísico ideal del aura, como la fuerza vital de un animal. Roalind Krauss hablaba al respecto cuando escribió sobre la escultura en el campo expandido: Es cuestión de tiempo (como Benjamin también dice al hablar del sentido histórico del arte), así como la decoración dejo de lado la estética arquitectónica basada en la escultura, y esta encontró su nicho como efeméride en el sitio especifico, hasta que el artista rebaso su oficio y se perdió la base de la escultura como frontera.

El problema surge de la falta de la limitación, ¿pero cómo seguir definiendo bordes tangibles cuando el ritmo de la historia marcado por los mismos medios de construcción de identidad cultural son tan veloces precisamente por la búsqueda exhaustiva de documentar hasta el más ínfimo detalle del paso del tiempo?.

Fontcuberta hablaba la semana pasada de ese filtro inexistente que habría de destruir las imágenes basura que se construyen por millardos cada día, y que saturan los medios de almacenamiento y los procesos comunicativos.

¿El eje del poder debe volverse autoritario para dar un orden al caos, o el individuo debe volverse critico de su responsabilidad como creador de mensajes?, visuales en este caso.

y ya que hemos mencionado bastante a michel Gondry, aqui un video de Björk donde me parece que se evidencia muy bien esta tematica de la recreacion constante.






Gustavo Oribe Mendieta "YS"

domingo, 16 de octubre de 2011

Walter Benjamin y el marco de la imagen


 La función del marco en una imagen ha sido empleada desde tiempos remotos, particularmente nos revocaremos a las imágenes tradicionales, estas son las obras de arte aquellas a las que el artista les da su sentido mismo, en toda una cadena de factores que flotan en su entorno. El aura que él le otorga y que al mismo tiempo le da la autenticidad no puede ser transferida ni lograda por un copista, puesto que es un sentido único; sin embargo como ya lo hemos comentado en clase, la imagen ha seguido su curso y crece su ambiente conforme la sociedad lo exige. Volviendo al marco que cumple con separar dos realidades, nuestra visión y el aura que presenta la obra, de esa manera crea un espacio propio que invita al espectador a perderse en la obra sabiendo apreciar e interpretar. Todo esto es un término de Fernando Zamora y veo que va muy de la mano con la autonomía que Walter B. consideró que el arte no tiene. 

Ahora bien, en la actualidad el marco no se ha quedado sólo para guardar el contexto de las obras, lo podemos apreciar en todas partes, aquellos lugares que nos quieren separar de la realidad para darnos otro panorama, divertido, tranquilo, amistoso, laboral, educativo, etc. estos son, los parques, los cines, las escuelas, el zoológico, ¡el museo! Este último tiene un principal objetivo, con cada exposición que se presenta en él sea de fotografía, obras pictóricas, esculturas, desean envolvernos en otra dimensión para presenciar el aura y sumergirnos en las experiencias de la autenticidad.
Es fundamental fijarse en el diagnóstico de Benjamin. El arte ha sido separado de su fundación cultural. En la litografía ya no vemos el momento creativo, ni esa totalidad oscura que nos estremece y deleita a la vez, ni la trascendencia que tiene la autenticidad de la obra única. Lo que parecía que iba a liberar la obra, la reproducción, y hacerla autónoma, la encadena, la destierra de su autenticidad y le quita la posibilidad de ser interpretada. Lo que Benjamin nos está explicando es de qué manera se pasa de una contemplación individual  a la contemplación masiva  que favorece la distracción, y cómo eso es fácilmente utilizable por el fascismo en la estetilización de la política. Lo que podría “democratizar” el arte haciendo llegar la cultura a todos los sitios gracias a la facilidad de  copia, también puede encerrarnos en un fascismo sin retorno, en el que todos seamos idénticos, y en el que el valor artístico – y su función – tan sólo esté al servicio del poder. No se trata, por lo tanto, de estar a favor o en contra de la técnica, sino de atender tanto a sus posibilidades como a sus peligros.
Albert Lladó
Finalmente les comparto un video del fragmento de una obra "La Divina Comedia de Romeo Castellucci-Infierno" (la muerte de un artista) podrán apreciar una gama de sentimientos, melancolía, agonía, alegría, y todo lo q termine en -ía. Una obra de espectaculares elementos simbólicos llevados al teatro con plasticidad para expresar la muerte del artista "si no se convierte en un sujeto "autoconsciente" dice Albert Lladó.

Sobre W.Benjamin y el Video

Si bien el VIDEO no es un medio artístico que pueda considerarse parte de una tradición artística, es indudablemente una consecuencia de la evolución de la imagen en todo su amplio sentido y a la vez heredero de la imagen mediática. Así como fue la fotografía la primer imagen técnica que prescindía de un trabajo manual para su creación, el Video tendría otro tipo de aceptación. 

Las posibilidades que la fotografía otorgaron a la reproducción de la imagen fueron creciendo exponencialmente y desde luego, no solo en el ámbito artístico, sino en todo lo que respecta a la imagen y su producción. 

Luego entonces el cine colocó a la fotografía como el medio cinético más radical con relación a la tradición artística dentro de un particular contexto ideológico, donde poco a poco las imágenes perdieron esa característica originaria y única que un espacio determinado a un tiempo determinado las revestía (según el concepto de Aura de Benjamin) En un principio, la imagen fotográfica no fue considerada un producto artístico precisamente por su condición técnica a pesar de haber evidenciado y superado las pretensiones de emulación naturalista de la realidad que la tradición pictórica cargaba consigo; y no fue sino hasta que dejó de ser una herramienta, que sus alcances fueron más allá. 

El acto mismo de fotografiar constituía la creación de un documento y en ese sentido, un documento no constituía una obra de arte en sí misma; cuestión que se vería drásticamente modificada tiempo después en el mundo de las artes. 

A partir del desarrollo tecnológico, es que el VIDEO se convierte en una herramienta accesible a los artistas. Sin mencionar lo que el cine y sus experimentaciones o manipulaciones podían ya lograr desde tiempo atrás no solo en sentido técnico sino en formas y estructuras filmo-sintácticas.

El Video nace ya dentro de una concepción de la obra de arte Post-Aurático y es por ello que no se pone en tela de juicio con relación a su ubicación espacio-temporal como obra de arte. De igual manera hay críticos que no han dado su dádiva de consentimiento para hacer del video un medio propiamente artístico, lo cual sucedió también con el cine en otro tiempo, desde luego.

jueves, 13 de octubre de 2011

Página para presentaciones dinámicas

Prezi.com

Meditación de Bataille

Dinámica de pensamiento

http://prezi.com/i5mz2sshosaf/edit/#11_116412

Esta es mi manera de representar las meditaciones de Bataille a través de la secuencia de imágenes como puede ser en una historieta. Con elementos básicos como refiere Dondis en la Síntaxis de la imagen, en este caso no publicitaria, pues resulta ser un proceso de solución de problemas (según percibo) no finaliza en un producto y su objetivo no es vender una idea, sino hacer una introspección de pensamiento, osea el proceso creativo.

Con esta representación, el pensamiento se maneja en una dinámica que nos proporciona la fluidez de ideas, diversos caminos en un desarrollo y finalmente nos deslumbra la idea.

miércoles, 12 de octubre de 2011

http://www.lozano-hemmer.com/videos.php?id=sampler_2010-1993

Arte, vida y contexto - Richard Moszka

http://www.youtube.com/watch?v=nY1V2KEp9ig&feature=results_main&playnext=1&list=PLB4EE6561FB4A1049

Orlan a través de Hipólito Taine

En un principio la obra de Orlan me causa una revolución en el estómago, siendo esta un simple percepción. Lo que me interesa de la obra de Orlan es hacer una lectura sobre ella; Pienso en la unidad que existe entre el contexto, la vida y la obra del artista, cuando intento mirar la obra de Orlan, me hago consciente que tendré algunas bases de Taine, asimismo, observo la obra desde mi contexto y mi propia perspectiva.

Así, de lo anteriormente mencionado veo: una obra como ser, la obra en el artista mismo, el cuerpo como sustrato o soporte del concepto, el que tiene su inicio en una crítica hacía los cánones de belleza, hacía el estilo de la obra, y hacía las herramientas que tenemos al alcance hoy en día para producir y generar una obra, a través de Taine veo que dichos cánones occidentalizados tienen su origen desde los griegos, ya que como nos plantea brevemente en el texto de la naturaleza de la obra de arte, esta idea acerca de la belleza está tan internalizada que a veces es difícil separarnos de ella.

La consecuencia que sacamos es, pues, que en todo caso, compuesto o simple, el medio, es decir, el estado general de las costumbres y del espíritu, determina la especie de las obras de arte, no soportando más que aquellas que están de acuerdo con el ambiente, excluyendo las otras mediante una serie de obstáculos y de ataques interpuestos y renovados a cada paso de su desarrollo. p.33

Según Orlan, eligió estos personajes no por los cánones de belleza que representan, sino por las historia y la mitología que vienen asociadas a ellas.” Habría que tomar en cuenta diferentes elementos en su obra, por ejemplo, el mercado de la cosmética, la cirugía plástica y el sistema de producción en el que esta elaborada la obra y los medios actuales con los que uno puede modificarse o volverse a crear; en cuanto a este modificaciones algo parecido sucede en el mundo de la moda, debido a que ésta ofrece cambiar de identidad de acuerdo a diferentes ciclos temporales.

Entonces podemos decir que, la obra de arte pasó de ocupar un espacio como un cuadro a ocupar un cuerpo, a cambiar de aura, de espacio de exposición, de obra como totalidad; ya no sólo importa el resultado que puede ser sorprendente, ahora también se generan registros procesuales de la obra, los cuales sirven un poco como registro, un poco como la autenticidad de la obra, así este acto tal vez provocado por la “autenticidad” a veces es manipulado por los medios de comunicación masiva.

A partir de la propia destrucción, deconstrucción, critica y trasgresión, Orlan construye una reflexión mirándose al espejo y haciéndonos mirar en el espejo de su rostro, donde surge un encuentro entre la sociedad y nuestra inserción en ella.

Sobre Orlan y Taine

Como mencioné en clase, mi impresión sobre la relación de la obra de Orlan y la percepción de la obra de arte de Hipólito Taine reside además en citar a otros autores como Yves Michaud. Para empezar, en efecto, Taine menciona el proceso gradual que lleva a la obra de arte a tener diferentes puntos de interés a lo largo de los años, partiendo de diferentes culturas y sociedades y lo que ellos consideraban más sagrado y ritual y relacionado con la práctica artística, pues aunque el homenaje divino parece estar más cercano en un inicio a la práctica atlética de los espartanos y su búsqueda del pináculo de la belleza en el cuerpo asociado a la idealización de los dioses, en el última etapa histórica del arte, el poeta bohemio e introvertido relegado a su mundo personal es también asociado al “signo de Saturno” un status identificado con la divinidad y las practicas arcanas de la medicina antes del progreso clínico y su estudio más complejo.

Orlan parece jugar un poco con todos estos conceptos, pues, como Yves Michaud plasma en su trabajo, la belleza permea en todos los medios y canales de distribución de información, ya se imágenes, sonidos, programas, objetos de uso común, y personas, que son por los mismos medios adoctrinados a percibir ciertos cánones como más deseables que otros (no quiero hablar del aspecto consumista, que tiene algo que ver por supuesto, pero justo ahora solo me refiero a lo que consideramos hermoso) y ella se somete a cirugías cosméticas para adecuarse a un patrón de belleza, pero a diferencia de la mayoría de la población que lo hace para asemejarse a individuos considerados privilegiados por su ascendencia genética, u otros atinos al momento de hacer sus propias cirugías, Orlan se encamina a los patrones deseables de la altísima esfera de los convencionalismos estéticos de la historia del arte. Taine menciona este estado cuando el artista otorga a su proceso de introspección una mayor jerarquía que al proceso de repetición y recreación que mantuvo al arte en un estado de actividad técnica que ninguna diferencia tuvo en su tiempo con los artesanos que eran meramente trabajadores manuales.

Los resultados del trabajo de Orlan inciden directamente en el mundo del arte pues los resultados estéticos de sus procedimientos no tienen un anclaje en el mundo real, sino en un estrato completamente idealizado, lo cual produce ese mismo efecto de inquietud que mencionaba en el análisis de Taine, pero aquí no al acercarse a la figuración por parte de una máquina de lo que se considera humano, sino de la aproximación de una persona a lo que se considera idealmente hermoso, surgido de un proceso psicológico que parece tener cabida solamente dentro de los espacios virtuales de una obra artística tradicional. Considero que es un síntoma más, y ejemplo aún más claro y visceral, de la belleza pura que es expulsada de los objetos en la época de su reproductibilidad técnica y que se presenta en lo cotidiano.

En cuanto a la identidad de la artista ante la identificación inmediata que todos sentimos por nuestro reflejo (el rostro), en relación a los artistas, la obra habla más que la persona, incluso es un poco confusa la relación que se ejerce al momento de relacionar la obra y su creador. Si la obra es un juego propositivo de posibilidades ante lo que puede ser, son una máscara, y considero que Orlan toma muy en serio el hecho de que la máscara será siempre más reveladora que el rostro.


Gustavo Oribe Mendieta "YS"

aqui otro ejemplo que encontre muy ad hoc con esta estetica HIPERESTILIZADA de la cirugia estetica

martes, 11 de octubre de 2011

Orlan y su concepto de belleza

Comparto la idea de la grandeza del arte, que la concepción de belleza como lo expone Orlan va transformándose a medida que pasa el tiempo y conforme crece la sociedad.
Es claro que el arte sufra cambios ante la modernización, la imagen está en constante desarrollo, por lo tanto la percepción de esta será diferente. 

Aunque la obra de Orlan, personalmente no es del todo de mi agrado les comparto otro ejemplo de un francés que se me hace más interesante su forma de representar el horror y la muerte a través de el performance y la escultura: Olivier Sagazan.

Con este ejemplo he logrado comprender que la dimensión que otorga la belleza es inmensa, tan sólo podemos aplicarlo con los detalles más sencillos "¿quién estipuló lo que debe ser bello?" y cómo nos quedamos tan cortos en determinar o juzgar calificando la imagen como "bonito y feo".

jueves, 6 de octubre de 2011

Orlan

Como Orlan dice, el arte de la modificación corporal no es cosa del presente. Basta recordar parte de nuestro origen: el prehispánico, en donde las transformaciones mediante escarificaciones, tatuajes y perforaciones eran parte cotidiana de la sociedad; mismas que tenían un significado distinto a las que se llevan a cabo en la actualidad y que van cambiando a lo largo de la historia igual que las concepciones estéticas de belleza.

Si bien la reflexión que se hace alrededor de este trabajo, no gira precisamente a las modificaciones que un cuerpo puede experimentar si van encaminadas hacia el discurso de la identidad y la búsqueda de una forma personal del ser visual, es decir, cada individuo en su contexto y sus posibilidades está en este proceso de diferenciación y personalización durante toda su existencia (vean de sus últimos trabajos, dejo el video).

Un aspecto que a mi parecer es muy interesante de la propuesta artística de Orlan es su manera de evidenciar su obra mediante el perfomance. Propiamente, lo que realiza es la reiteración de una pieza a través del desarrollo de la misma. Como lo vimos en clase, aun que el trabajo manual lo llevan a cabo otras personas que no son el artista, la configuración de toda la puesta es producto de su creatividad y proyección. En ese sentido, ésta también es una provocación al ser su cuerpo el soporte de tales construcciones.

Finalmente les dejo el manifiesto del Arte Carnal desarrollado por Orlan.

Saludos a todos.

Manifiesto de Arte Carnal

Definición: el Arte Carnal es un trabajo de autorretrato en un sentido clásico, pero con medios tecnológicos que son propios de su tiempo. Oscila entre la desfiguración y la refiguración.

Ateísmo: ¡Aclaremos, el Arte Carnal no es heredero de la tradición cristiana contra la que lucha! Agujerea su negación del “cuerpo-placer” y pone al desnudo sus lugares de derrumbamiento frente a los descubrimientos científicos. El Arte Carnal no es automutilación. El Arte Carnal transforma al cuerpo en lenguaje e invierte el principio cristiano del verbo que se hace carne en beneficio de la carne que se hace verbo. El Arte Carnal juzga anacrónico y ridículo el famoso “parirás con dolor”; como Artaud, desea terminar con el juicio de Dios; hoy día tenemos la peridural, y múltiples anestésicos y analgésicos. ¡Viva la morfina! ¡Abajo el dolor! Parir con sufrimiento es ridículo.

Percepción: De ahora en adelante puedo ver mi propio cuerpo abierto sin sufrir. Puedo verme hasta el fondo de las entrañas, un nuevo estadío del espejo. “Puedo ver el corazón de mi amante y su diseño espléndido no tiene nada que ver con los rebuscados simbolismos dibujados habitualmente”. “Mi amor, amo tu hígado, adoro tu páncreas, y el diseño de tu fémur me excita”.

Libertad: El Arte Carnal afirma la libertad individual del artista y en ese sentido lucha también contra los aprioris, contra los dictámenes; por eso se inscribe en lo social, en lo mediático.

Enfoque: El Arte Carnal no está contra la cirugía estética, pero sí contra los estándares que ella vehiculiza y que se inscriben particularmente en las carnes femeninas, aunque también en las masculinas. El Arte Carnal es feminista, y eso es necesario. El Arte Carnal se interesa también por la tecnología de punta de la medicina y de la biología que ponen en cuestión el status del cuerpo y plantean problemas éticos.

Estilo: El Arte Carnal ama la extravagancia y la parodia, lo grotesco y los estilos dejados de lado, porque el Arte Carnal se opone a las presiones sociales que se ejercen tanto sobre el cuerpo humano como sobre el cuerpo de las obras de arte.

El Arte Carnal es anti-formalista y anti-conformista.

Orlan.