Taller de Narrativa Gráfica de la Profesora Mercedes Sierra Kehoe Posgrado en Artes Visuales UNAM, 2012
miércoles, 12 de octubre de 2011
Orlan a través de Hipólito Taine
En un principio la obra de Orlan me causa una revolución en el estómago, siendo esta un simple percepción. Lo que me interesa de la obra de Orlan es hacer una lectura sobre ella; Pienso en la unidad que existe entre el contexto, la vida y la obra del artista, cuando intento mirar la obra de Orlan, me hago consciente que tendré algunas bases de Taine, asimismo, observo la obra desde mi contexto y mi propia perspectiva.
Así, de lo anteriormente mencionado veo: una obra como ser, la obra en el artista mismo, el cuerpo como sustrato o soporte del concepto, el que tiene su inicio en una crítica hacía los cánones de belleza, hacía el estilo de la obra, y hacía las herramientas que tenemos al alcance hoy en día para producir y generar una obra, a través de Taine veo que dichos cánones occidentalizados tienen su origen desde los griegos, ya que como nos plantea brevemente en el texto de la naturaleza de la obra de arte, esta idea acerca de la belleza está tan internalizada que a veces es difícil separarnos de ella.
La consecuencia que sacamos es, pues, que en todo caso, compuesto o simple, el medio, es decir, el estado general de las costumbres y del espíritu, determina la especie de las obras de arte, no soportando más que aquellas que están de acuerdo con el ambiente, excluyendo las otras mediante una serie de obstáculos y de ataques interpuestos y renovados a cada paso de su desarrollo. p.33
“Según Orlan, eligió estos personajes no por los cánones de belleza que representan, sino por las historia y la mitología que vienen asociadas a ellas.” Habría que tomar en cuenta diferentes elementos en su obra, por ejemplo, el mercado de la cosmética, la cirugía plástica y el sistema de producción en el que esta elaborada la obra y los medios actuales con los que uno puede modificarse o volverse a crear; en cuanto a este modificaciones algo parecido sucede en el mundo de la moda, debido a que ésta ofrece cambiar de identidad de acuerdo a diferentes ciclos temporales.
Entonces podemos decir que, la obra de arte pasó de ocupar un espacio como un cuadro a ocupar un cuerpo, a cambiar de aura, de espacio de exposición, de obra como totalidad; ya no sólo importa el resultado que puede ser sorprendente, ahora también se generan registros procesuales de la obra, los cuales sirven un poco como registro, un poco como la autenticidad de la obra, así este acto tal vez provocado por la “autenticidad” a veces es manipulado por los medios de comunicación masiva.
A partir de la propia destrucción, deconstrucción, critica y trasgresión, Orlan construye una reflexión mirándose al espejo y haciéndonos mirar en el espejo de su rostro, donde surge un encuentro entre la sociedad y nuestra inserción en ella.
Sobre Orlan y Taine
Como mencioné en clase, mi impresión sobre la relación de la obra de Orlan y la percepción de la obra de arte de Hipólito Taine reside además en citar a otros autores como Yves Michaud. Para empezar, en efecto, Taine menciona el proceso gradual que lleva a la obra de arte a tener diferentes puntos de interés a lo largo de los años, partiendo de diferentes culturas y sociedades y lo que ellos consideraban más sagrado y ritual y relacionado con la práctica artística, pues aunque el homenaje divino parece estar más cercano en un inicio a la práctica atlética de los espartanos y su búsqueda del pináculo de la belleza en el cuerpo asociado a la idealización de los dioses, en el última etapa histórica del arte, el poeta bohemio e introvertido relegado a su mundo personal es también asociado al “signo de Saturno” un status identificado con la divinidad y las practicas arcanas de la medicina antes del progreso clínico y su estudio más complejo.
Orlan parece jugar un poco con todos estos conceptos, pues, como Yves Michaud plasma en su trabajo, la belleza permea en todos los medios y canales de distribución de información, ya se imágenes, sonidos, programas, objetos de uso común, y personas, que son por los mismos medios adoctrinados a percibir ciertos cánones como más deseables que otros (no quiero hablar del aspecto consumista, que tiene algo que ver por supuesto, pero justo ahora solo me refiero a lo que consideramos hermoso) y ella se somete a cirugías cosméticas para adecuarse a un patrón de belleza, pero a diferencia de la mayoría de la población que lo hace para asemejarse a individuos considerados privilegiados por su ascendencia genética, u otros atinos al momento de hacer sus propias cirugías, Orlan se encamina a los patrones deseables de la altísima esfera de los convencionalismos estéticos de la historia del arte. Taine menciona este estado cuando el artista otorga a su proceso de introspección una mayor jerarquía que al proceso de repetición y recreación que mantuvo al arte en un estado de actividad técnica que ninguna diferencia tuvo en su tiempo con los artesanos que eran meramente trabajadores manuales.
Los resultados del trabajo de Orlan inciden directamente en el mundo del arte pues los resultados estéticos de sus procedimientos no tienen un anclaje en el mundo real, sino en un estrato completamente idealizado, lo cual produce ese mismo efecto de inquietud que mencionaba en el análisis de Taine, pero aquí no al acercarse a la figuración por parte de una máquina de lo que se considera humano, sino de la aproximación de una persona a lo que se considera idealmente hermoso, surgido de un proceso psicológico que parece tener cabida solamente dentro de los espacios virtuales de una obra artística tradicional. Considero que es un síntoma más, y ejemplo aún más claro y visceral, de la belleza pura que es expulsada de los objetos en la época de su reproductibilidad técnica y que se presenta en lo cotidiano.
En cuanto a la identidad de la artista ante la identificación inmediata que todos sentimos por nuestro reflejo (el rostro), en relación a los artistas, la obra habla más que la persona, incluso es un poco confusa la relación que se ejerce al momento de relacionar la obra y su creador. Si la obra es un juego propositivo de posibilidades ante lo que puede ser, son una máscara, y considero que Orlan toma muy en serio el hecho de que la máscara será siempre más reveladora que el rostro.
Gustavo Oribe Mendieta "YS"
aqui otro ejemplo que encontre muy ad hoc con esta estetica HIPERESTILIZADA de la cirugia estetica
martes, 11 de octubre de 2011
Orlan y su concepto de belleza
Es claro que el arte sufra cambios ante la modernización, la imagen está en constante desarrollo, por lo tanto la percepción de esta será diferente. jueves, 6 de octubre de 2011
Orlan
Como Orlan dice, el arte de la modificación corporal no es cosa del presente. Basta recordar parte de nuestro origen: el prehispánico, en donde las transformaciones mediante escarificaciones, tatuajes y perforaciones eran parte cotidiana de la sociedad; mismas que tenían un significado distinto a las que se llevan a cabo en la actualidad y que van cambiando a lo largo de la historia igual que las concepciones estéticas de belleza.
Si bien la reflexión que se hace alrededor de este trabajo, no gira precisamente a las modificaciones que un cuerpo puede experimentar si van encaminadas hacia el discurso de la identidad y la búsqueda de una forma personal del ser visual, es decir, cada individuo en su contexto y sus posibilidades está en este proceso de diferenciación y personalización durante toda su existencia (vean de sus últimos trabajos, dejo el video).
Un aspecto que a mi parecer es muy interesante de la propuesta artística de Orlan es su manera de evidenciar su obra mediante el perfomance. Propiamente, lo que realiza es la reiteración de una pieza a través del desarrollo de la misma. Como lo vimos en clase, aun que el trabajo manual lo llevan a cabo otras personas que no son el artista, la configuración de toda la puesta es producto de su creatividad y proyección. En ese sentido, ésta también es una provocación al ser su cuerpo el soporte de tales construcciones.
Finalmente les dejo el manifiesto del Arte Carnal desarrollado por Orlan.
Saludos a todos.
Manifiesto de Arte Carnal
Definición: el Arte Carnal es un trabajo de autorretrato en un sentido clásico, pero con medios tecnológicos que son propios de su tiempo. Oscila entre la desfiguración y la refiguración.
Ateísmo: ¡Aclaremos, el Arte Carnal no es heredero de la tradición cristiana contra la que lucha! Agujerea su negación del “cuerpo-placer” y pone al desnudo sus lugares de derrumbamiento frente a los descubrimientos científicos. El Arte Carnal no es automutilación. El Arte Carnal transforma al cuerpo en lenguaje e invierte el principio cristiano del verbo que se hace carne en beneficio de la carne que se hace verbo. El Arte Carnal juzga anacrónico y ridículo el famoso “parirás con dolor”; como Artaud, desea terminar con el juicio de Dios; hoy día tenemos la peridural, y múltiples anestésicos y analgésicos. ¡Viva la morfina! ¡Abajo el dolor! Parir con sufrimiento es ridículo.
Percepción: De ahora en adelante puedo ver mi propio cuerpo abierto sin sufrir. Puedo verme hasta el fondo de las entrañas, un nuevo estadío del espejo. “Puedo ver el corazón de mi amante y su diseño espléndido no tiene nada que ver con los rebuscados simbolismos dibujados habitualmente”. “Mi amor, amo tu hígado, adoro tu páncreas, y el diseño de tu fémur me excita”.
Libertad: El Arte Carnal afirma la libertad individual del artista y en ese sentido lucha también contra los aprioris, contra los dictámenes; por eso se inscribe en lo social, en lo mediático.
Enfoque: El Arte Carnal no está contra la cirugía estética, pero sí contra los estándares que ella vehiculiza y que se inscriben particularmente en las carnes femeninas, aunque también en las masculinas. El Arte Carnal es feminista, y eso es necesario. El Arte Carnal se interesa también por la tecnología de punta de la medicina y de la biología que ponen en cuestión el status del cuerpo y plantean problemas éticos.
Estilo: El Arte Carnal ama la extravagancia y la parodia, lo grotesco y los estilos dejados de lado, porque el Arte Carnal se opone a las presiones sociales que se ejercen tanto sobre el cuerpo humano como sobre el cuerpo de las obras de arte.
El Arte Carnal es anti-formalista y anti-conformista.
Orlan.
